La espera de Diego de Zama
Letras Por Rosa Diamante

A las víctimas de la espera.
Dedicatoria de Zama
Así empieza Zama, con una dedicatoria de seis palabras que es también un resumen. La escribió un periodista mendocino que, veinte años después, iba a conocer la espera de la peor manera.
Un periodista de Mendoza
Antonio Di Benedetto nació en Mendoza el 2 de noviembre de 1922. Hizo casi toda su carrera en el diario Los Andes, donde llegó a subdirector y se ganó fama de editor riguroso y enemigo de la censura. Su primer libro de peso, Mundo animal, salió en 1953. Son cuentos, premiados en su momento, en los que los animales se meten en la vida de la gente y la enrarecen.
Tres años después vino Zama.
La novela
La editó Doble P, en Buenos Aires, en 1956. El protagonista es don Diego de Zama, un funcionario menor de la corona española destinado en Asunción, a fines del siglo XVIII. Zama espera un traslado a Buenos Aires que nunca llega. Espera cartas, dinero, una mujer, un ascenso. El libro entero es esa espera, contada en primera persona con frases secas y exactas, muy lejos de lo que se publicaba en esos años.
- Primera parte, 1790
- El deseo: Zama y las mujeres de la colonia.
- Segunda parte, 1794
- El dinero: la pobreza de un funcionario que no cobra.
- Tercera parte, 1799
- La existencia: una expedición que termina de desnudarlo.
Durante décadas fue un libro de culto. Roberto Bolaño la menciona en su cuento «Sensini», y Juan José Saer la llamó así:
Uno de los momentos culminantes de la narrativa en lengua castellana.
Juan José Saer

La trilogía de la espera
Con El silenciero (1964) y Los suicidas (1969), Zama suele leerse como parte de una trilogía. En los tres libros el protagonista está encerrado en una situación que no controla. En uno es un hombre acosado por el ruido de la ciudad, en otro alguien que investiga una serie de suicidios. No hace falta leerlos en orden, aunque uno detrás de otro se entienden mejor.
Prisión y exilio
El 24 de marzo de 1976, el mismo día del golpe militar, Di Benedetto fue detenido en la redacción de Los Andes. Pasó un año y medio preso sin que nadie le dijera por qué. Sufrió torturas y simulacros de fusilamiento. Lo liberaron el 4 de septiembre de 1977.
Ese mismo mes se fue del país, primero a Francia y después a Madrid, donde vivió seis años. Volvió en 1984, ya en democracia. Murió en Buenos Aires el 10 de octubre de 1986.
La traducción y la película
Fuera del país la conocieron tarde. En 2016 salió en Nueva York la traducción al inglés de Esther Allen, que al año siguiente ganó el National Translation Award de Estados Unidos. Y en 2017 Lucrecia Martel estrenó su versión en el cine.
La película se presentó el 31 de agosto de 2017 en el Festival de Venecia, con Daniel Giménez Cacho como Diego de Zama. Dura 115 minutos y es una coproducción en la que participaron Argentina, Brasil y España, entre otros países. La Argentina la eligió como candidata al Oscar a mejor película extranjera, pero no llegó a la lista de nominadas.
A Martel le importó menos la trama que hacer sentir la espera en la sala. El sonido zumba todo el tiempo y los planos se quedan quietos más de lo cómodo. El calor casi se toca. Mucha gente llegó al libro después de ver la película.

Cómo leerla sin abandonarla
Las primeras páginas casi no tienen trama, porque el libro avanza por acumulación. Leé la primera parte de un tirón. Si la cortás se pierde el ritmo, y en Zama el ritmo cuenta tanto como lo que pasa.
Prestá atención a lo que Zama no dice, porque el narrador se engaña y el lector lo nota antes que él. Si ya viste la película, da igual. Martel hizo otra cosa con el mismo material.