El vino, bebida nacional por ley
Vino Por Julián Atuel

El 24 de noviembre de 2020 la orquesta municipal de San Rafael le dedicó un homenaje musical al vino. Ese día se festeja en todo el país el vino argentino, que es bebida nacional.
Un decreto de 2010 y una ley de 2013
La Ley 26.870 declaró al vino argentino bebida nacional. El Congreso la aprobó por unanimidad, en las dos cámaras, en julio de 2013. Su primer artículo es una sola línea:
Declarar al vino argentino como bebida nacional.
Ley 26.870, artículo 1
El resto del texto habla de poner en valor el patrimonio cultural que representan el vino y su elaboración. En la práctica funciona más que nada como un reconocimiento.
El Día del Vino Argentino, Bebida Nacional, que se celebra cada 24 de noviembre, es anterior. Ese día de 2010 un decreto del Poder Ejecutivo hizo la primera declaración, y la ley de 2013 la confirmó.
El 17 de abril y el Malbec
La otra fecha grande del calendario del vino es el Día Mundial del Malbec, el 17 de abril. La impulsó Wines of Argentina y se celebra desde 2011.
La fecha sale de 1853. Un 17 de abril de ese año, según la versión más citada, se presentó en Mendoza el proyecto de una Quinta Normal de Agricultura, una idea que Domingo F. Sarmiento venía promoviendo. Para dirigirla llegó el agrónomo francés Michel Aimé Pouget, que traía cepas francesas. Entre ellas venía el malbec, que en Francia también se conocía como cot. En Mendoza la cepa encontró sol y aire seco, con noches mucho más frescas que el día, y ahí se quedó.

Cuánta viña hay en Mendoza
Alrededor de siete de cada diez hectáreas de viña del país están en Mendoza. San Juan, que viene segunda, tiene cerca de una de cada cinco, y el resto se reparte entre La Rioja, la Patagonia y los valles del noroeste.
Esas proporciones salen del informe de superficie que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) publica cada año por provincia, y de un año a otro cambian poco. Quien necesite la cifra exacta del último año la encuentra ahí.
Los oasis mendocinos
Casi toda Mendoza es desierto, y la viña vive en islas verdes. Cada oasis existe gracias a un río que baja de la cordillera y a siglos de acequias. Los productores suelen dividirlos así:
| Oasis o zona | Departamentos principales | Río | Altura aproximada |
|---|---|---|---|
| Norte | Lavalle, Las Heras | Mendoza | 600 a 700 m |
| Zona alta del río Mendoza | Luján de Cuyo, Maipú | Mendoza | 650 a 1.100 m |
| Este | San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa, La Paz | Mendoza y Tunuyán | 600 a 750 m |
| Valle de Uco | Tupungato, Tunuyán, San Carlos | Tunuyán | 900 a 1.500 m |
| Sur | San Rafael, General Alvear | Diamante y Atuel | 450 a 800 m |
Las alturas son orientativas y cambian bastante dentro de cada zona. Igual alcanzan para ver que a más altura la noche es más fresca y la uva madura más despacio.

San Rafael, denominación de origen
San Rafael es una de las pocas denominaciones de origen controladas de la Argentina, junto con Luján de Cuyo y el Valle de Famatina, en La Rioja. En la góndola casi no se nota, porque la gran mayoría de los vinos del país se etiqueta con indicaciones geográficas y muy pocos llevan DOC.
La zona vive del agua del Diamante y del Atuel. Muchas fincas familiares vendieron durante décadas su uva o su vino a granel, y hoy conviven con bodegas que embotellan con nombre propio.
Cómo leer una etiqueta
- La variedad. Si dice «Malbec», la mayor parte del vino es de esa uva, y cuánto se puede mezclar lo fija la norma del INV.
- La cosecha. El año en que se juntó la uva. El embotellado puede ser de otro.
- El origen. Provincia, departamento o indicación geográfica. Si dice DOC, la regla es más estricta.
- La graduación alcohólica. En los tintos mendocinos suele estar entre 13 y 15 %.
- Quién lo elabora y quién lo fracciona. A veces no son la misma bodega.

Ciencia sobre el terruño
En febrero de 2021, un grupo de cinco científicos publicó en una revista del grupo Nature un estudio sobre el terroir del Malbec mendocino. Trabajaron con vinos de las cosechas 2016, 2017 y 2018 y buscaron qué huellas químicas y sensoriales dejaba cada lugar. El resultado les dio la razón a los enólogos, que hace años venían diciendo, sin tantos datos, que el mismo malbec cambia según dónde crece.