En su día, les niñes pueden jugar a ser quienes quieran ser - Por Daniela Toledo Sacchi

 

Aún queda mucho por delante, tanto para hacer cumplir la ley de Educación Sexual Integral, como para dejar atrás prejuicios y tabúes.

 


Desde la infancia, las personas como miembros de una comunidad estamos insertos en una sociedad heteronormativa que nos diferencia de manera binaria (hombre-mujer) y otorga por esto determinadas connotaciones y caracteres que no tienen por qué ser así.

Es por esto que aún antes de que la persona nazca se escuchan frases como "¿es nena o nene?", "los nenes son terribles pero vas a tener con quién jugar al fútbol y no te vas a tener que preocupar por sus novios", "las nenas son más tranquilas y dulces". Los, las y les definimos y etiquetamos mucho antes de que puedan conformar su propia identidad de género.

La campaña en la Ciudad de Mendoza

En este sentido, Romina Zapata Tommasiello quien forma parte del movimiento de mujeres de Mendoza Mumalá explicó que: "la perspectiva de género y la diversidad vienen a complejizar la visión tradicional sobre la infancia. Desde el momento en que existimos como personas en un territorio y momento particular hay una socialización que es genérica y binaria. Es decir, se nos educa para ser niño o niña y eso determina comportamientos, juegos, espacios en los que podemos estar y en los que no, roles, permisos, vestimenta y modos de relacionarnos".

"En esta socialización del mandato patriarcal todo lo que se salga de lo establecido es percibido como raro y anormal. Sin embargo, la perspectiva de género es una herramienta fundamental para desnaturalizar esa lógica, para aprender otra manera de relacionarnos con los demás y luchar por una infancia sin prejuicios sexistas", completa.

Entre los mandatos explícitos que se dan desde la infancia, se encuentra la heterosexualidad obligatoria. Esto ocurre porque "en las sociedades patriarcales existe una fuerte necesidad de orientar los cuerpos al mandato heterosexual con fines reproductivos. Por eso se sanciona moralmente, y en otros tiempos -o lugares- no muy lejanos también legalmente, las formas no heterosexuales de relacionarse. Se presenta como natural que si soy mujer mi deseo erótico está dirigido hacia los varones y viceversa; y cuando no se cumple con esta norma esa experiencia se considera patológica y es negada, discriminada y perseguida", afirma Romina Zapata.

Esta situación es constantemente reproducida por el consumo, es así como lo rosado, las cocinitas, los maquillajes, los muñecos bebés, lo relacionado a las manualidades o la decoración se consideran juguetes femeninos. Mientras que lo azul, lo deportivo, las armas, los autos, los juegos de ingenio se consideran masculinos. En la publicidad los niños son considerados campeones, reyes, valientes, inteligentes, fuertes, "con carácter", viajeros; en cambio las nenas son dulces, tranquilas, bonitas, princesas, calladas, responsables y ordenadas.

El tercer género: primer paso de un mundo sin géneros

En esta clasificación entre hombre-mujer no solo queda fuera la autopercepción del niñe sino también otras realidades como por ejemplo las personas intersexuales con síndrome de Klinefelter, también conocido como Síndrome XXY, (son personas con una composición cromosómica con dos cromosomas X y un cromosoma Y). El cine argentino se hizo eco de esta realidad en la película XXY donde cuenta la historia de Alex, le adolescente intersexual, quien en su crianza recibe una socialización como mujer usando medicinas que suprimen sus rasgos masculinos y evitan la reducción del tamaño de sus pechos.

En Holanda, el año pasado se reconoció la posibilidad de un tercer género "neutro" para les recién nacides que no se les reconozca ni como varones ni como mujeres. Esto permite no solo la inclusión legal de dichas personas sino también evitan la hormonización a edades tempranas.

Las empresas y los nuevos emprendimientos que rompen paradigmas

Las marcas -algunas- se están aggiornando a los tiempos que corren y han comenzado a entender que la demanda cambió de la mano -y gracias a- las madres y padres que se animan a buscar un mundo más equitativo para todas las personas sin importar su género. De esta manera han surgido nuevas opciones para elegir y fomentar una infancia más libre.

Este es el caso de la colección de cuentos Antihéroes y Antiprincesas de la editorial Chirimbote con personajes como Frida Kahlo, Juana Azurduy, Remedios del Valle y Malala. Se suma Planeta libros ofrece la colección Cuentos de Buenas Noches para niñas rebeldes que cuenta la historia de las mujeres que fueron borradas o minimizadas del relato oficial y el álbum de figuritas del Mundial Femenino de Fútbol Francia 2019 o el de "Heroínas de la historia" de Sintonía Demos donde mujeres líderes, artistas, científicas y de diversos colectivos de mujeres son representadas por las ilustradoras Luciana Ruiz y Julieta Rojo.

La agencia de creatividad MermeladaINC lanzó en Mendoza la campaña "Jugá más, juzgá menos" con el objetivo de repensar sobre el impacto que tienen los prejuicios de adultos en el mundo imaginario de juego y fantasía que construyen los niños. Éstos limitan y coartan su libertad de expresión, ya que para los pequeños cualquier objeto puede cumplir el rol de juguete y ser instrumento para significar y construir procesos psicológicos complejos y de gran peso para su constitución", afirman en su página web.

 

- Fuente: La Trenza, Mendozapost / Autoría: Daniela Toledo Sacchi -

 

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