Cómo funciona la tarjeta contra el hambre en la que prometen invertir $60 mil millones

 

Llegará la semana que viene al Conurbano. Luego a las provincias de Chaco y Tucumán. Abarca a 1,4 millón de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. En febrero lanzan una app para los comercios.


Alberto Fernández piensa en la tarjeta alimentaria como el programa Bolsa Familia que implementó Lula Da Silva en su primer mandato, que más allá de las críticas internas que atrajo, logró reducir a la mitad la pobreza en Brasil según el Banco Mundial.

El presidente y el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, planeaban lanzar en febrero este programa destinado a todas las personas que reciben la Asignacion Universal Por Hijo (AUH). Pero la crisis social que heredó el Gobierno lo obligó a apurar la implementación, que arrancó en Concordia a mitad de diciembre y llegará al Conurbano la semana próxima.

Los beneficiarios son 1,4 millones de personas detectadas a partir del cruce de datos que realizará el ANSES y las bases de datos de las AUH. Unos dos millones de niños serán alcanzados por la tarjeta con la que se pueden hacer compra de alimentos por 4 mil pesos o de 6 mil. En una primera etapa la recibirán las madres y padres con hijas e hijos de hasta 6 años que al momento estén percibiendo la AUH. También la podrán usar las embarazadas a partir de los 3 meses que actualmente perciben la asignación por embarazo y personas con discapacidad que reciban esa asignación.

El financiamiento del plástico se hará mediante la reasignación de partidas propias del ministerio de Desarrollo Social y ejecución de partidas subejecutadas. El programa demandará al menos 60 mil millones de pesos por año.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: La Tarjeta Alimentaria que impulsa el Gobierno nacional, llegaría a Mendoza en febrero


La tarjeta no sirve para extraer dinero en efectivo, sólo para la compra de alimentos excluyendo bebidas alcohólicas. El tercer viernes de cada mes la tarjeta se recargará de manera automática. Según explicaron en el ministerio de Desarrollo Social, ese es el momento del mes en que los beneficiarios se quedan sin plata y empiezan a comer peor. 

El 83% de los grupos familiares que cobran AUH está endeudado con créditos de Anses y por eso se decidió que los 4 mil o 6 mil pesos no se cargaran directamente a la asignación. De ese modo, el monto se destina exclusivamente a alimentación y no se lo absorbe el pago del crédito.

El Gobierno espera haber distribuido el 1,4 millón de tarjetas a mediados de marzo y para eso se armó un cronograma de ciudades que arrancará el lunes próximo en el Conurbano, específicamente en Hurlingham, San Fernando, San Martín, Morón, Almirante Brown, Avellaneda y La Matanza. La distribución también se hará ese día en la provincia de Chaco.

El lunes 27 de enero será el turno de Merlo, San Miguel, Malvinas Argentinas, Lomas de Zamora y Quilmes. Una semana después, las tarjetas llegarán a Ituzaingó, Moreno, Tres de Febrero, Tigre, José C. Paz, Lanús, Esteban Echeverría y Florencio Varela. El 10 de febrero llegarán a San Isidro, Vicente López, Ezeiza y Berazategui y dos días después a la provincia de Tucumán.

La prueba en Concordia, que se eligió como puntapié porque es el distrito con mayor índice de pobreza del país, arrojó que el 30% de las compras hechas fueron de lácteos, carne y verduras. El Gobierno festejó esos datos porque apunta a cambiar los hábitos alimenticios en la población.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

 

El ministro Arroyo suele repetir que la generación de niños obesos y petisos a causa de la mala alimentación generalmente basada en una dieta cargada de harinas. En el día en el que se distribuyen las tarjetas, los beneficiarios reciben una charla orientativa por parte de un equipo de nutricionistas. Como el ministerio puede hacer un seguimiento de los consumos, pondrá equipos de nutricionistas para sugerir cambios de hábitos para aquellos usuarios que se alimentan mal.

En Concordia se repartió el 93% de las 7100 tarjetas que se destinaron a esa ciudad entrerriana. Las entregó el Banco Nación, aunque cada provincia podrá optar por su propio banco estatal para la entrega de las tarjetas. Así sucederá en provincias como Chaco.

La entrega no tiene intermediarios de partidos políticos ni organizaciones sociales. Curiosamente ya recibió críticas de Juan Grabois, titular de la CTEP. "Tomar de boludos a los pobres no me cabe", disparó el piquetero cercano al Papa Francisco. Grabois se quejó porque los comercios de las villas no tienen el sistema Posnet, necesario para usar la tarjeta que entrega el Gobierno.

En el Gobierno explicaron que en febrero se lanzará una app para que los comerciantes puedan resolver el cobro usando solamente el celular, como ya sucede con algunos medios de pago. "La tecnología nos juega a favor", aseguraron en el Ejecutivo a este medio.

 

Fuente: La Política Online

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar