Yeso Selenita: una empresa familiar que tiene a su tercera generación al frente

 

Fue en 1949 cuando José Santisteban comenzó a darle forma a una empresa, que en su tercera generación, terminaría convirtiéndose en una empresa ejemplar. En este informe, la historia de la fábrica de yeso que mantiene sus máquinas produciendo yeso las 24 horas al día. 


Las empresas familiares forman parte de la historia de nuestro país y siempre han estado presente como pilares del desarrollo. Son fundamentales a la hora de entender cómo ha ido creciendo el sistema empresarial argentino, y también han sido pioneras en muchísimas actividades de nuestra sociedad actual.

En el año 1949 José Santisteban, un audaz emprendedor, comenzó a darle forma a una empresa que terminaría convirtiéndose, tras su tercera generación de dueños, en una empresa familiar que vende yeso en todo el país, incluso llegando a exportar a países vecinos. Además, un detalle no menor es que hace dos años trabaja durante las 24 horas del día.

Así nació lo que hoy conocemos como Yesos Valle Nevado SRL, una empresa local que produce el "Yeso Selenita", una marca reconocida por su calidad y compromiso a la hora de cumplir las exigencias. Puede que José no haya imaginado tanto, pero el ánimo de dar los primeros pasos fue tan grande que sentó los cimientos de una estructura familiar muy fuerte, que ha sabido adaptarse a las diferentes crisis y altibajos de la cotidianeidad.

La primera máquina que la empresa familiar instaló en el actual predio de calle Juan XXIII (Foto: Gentileza) 

 

El yeso es un mineral constituido por sulfato cálcico, que básicamente al calentarlo a cierta temperatura y perder parte de su agua, forma una sustancia pulverulenta, y al mezclar esta con agua, forma una masa plástica que se endurece al secarse. La selenita es una variedad del mineral yeso en forma de cristales transparentes o de masas cristalinas. De ahí viene el nombre de la marca, haciendo referencia a un producto de alto nivel. 

Yesos Valle Nevado SRL está ubicada en la calle Juan XXIII 770, un gran espacio que supo ser el campo de deportes del colegio Maristas años atrás. Pero los inicios de esta fábrica se dieron en lo que hoy es "zona céntrica" y así fue como en la calle 3 de Febrero se prendieron los primeros fuegos para darle calor al mineral. Primero fue José, luego el turno de su hijo Jorge y actualmente los hijos de éste último están a cargo. Buscamos conocer un poco más sobre Yeso Selenita, y por eso hablamos con Juan Marcos Santisteban (30), el hijo mayor de Jorge quien fue un hombre que mucho tuvo que ver con el crecimiento y ordenamiento de la fábrica que produce la marca.

Juan Marcos Santisteban (30), el hijo mayor de Jorge, hoy al frente de la empresa (Foto: Ojos de Café)

 

“Es una idea familiar, mi bisabuelo traía la idea porque el yeso era una actividad muy fuerte en España. Actualmente somos la tercera generación y junto a mis hermanas y mi madre estamos a cargo de la empresa”. Juan es ingeniero industrial, recibido de la UTN San Rafael. Macarena (29) y Rosario (27) también son ingenieras y Pilar (24) está estudiando lo mismo. Además de la carrera de grado, se han especializado en la materia estudiando en Alemania y haciendo masters de gran nivel relacionados al tema. Todos han entendido que el largo proceso de aprender y especializarse es fundamental para tener un desarrollo ordenado. Alumnos del colegio Maristas en la educación primaria y secundaria, recuerdan con nostalgia el hecho de tener su fábrica en un espacio que administraba en aquel entonces el recordado y conocido hermano Adolfo. 

“Hubo momentos complicados en la fábrica, donde solo un empleado trabajaba. Hubo etapas difíciles, pero sin embargo la fábrica siempre se mantuvo trabajando. Mi papá nos inculcó ser prolijos, cuidar los detalles y eso ha sido muy importante para toda la familia”. Jorge Santisteban, hijo de José, estuvo delante de la empresa durante muchos años y tras una enorme perseverancia en el mercado, logró mejorar mucho las ventas y ampliar la planta para aumentar la producción. El legado que dejó es sin dudas parte fundamental del día a día, no solo por el recuerdo sino también por los valores que inculcó a quienes hoy están a cargo. Los cuatro jóvenes están permanentemente apoyados por su madre, María (56), quien ha recorrido cada paso dado por el Yeso Selenita.

Rosario, Macarena y Juan Marcos, recibieron a Ojos de Café en sus oficinas de calle Juan XXIII (Foto: Ojos de Café)

 

Dentro de la empresa hay varios empleados que llevan muchos años trabajando y otros que recientemente han empezado a formar parte. Uno de los hombres de confianza de la familia ha sido Patricio. “Fue muy importante para nosotros, es muy importante. Cuando falleció mi papá nos explicó mucho y nos dijo hacia donde iba la cosa, hasta que nosotros pudimos manejar el timón de la empresa. Él es alguien de absoluta confianza para nosotros. Siempre hemos tratado de cuidar mucho a la gente que trabaja acá", comenta Juan.

Actualmente, Yesos Valle Nevado SRL trabaja las 24 horas del día, pero también busca permanentemente mejorar su producto. La modernización de ciertas máquinas y hornos, han permitido alcanzar un resultado de mayor calidad y mucho tiene que ver la participación de los cuatro hermanos, con sus miradas especializadas y energías fuertes para trabajar día tras día.

Toda inversión se ha realizado con capital propio de la empresa y en un futuro no lejano están buscando contar con una nueva línea de producción, que se acople a las nuevas cámaras de fuego y quemadores. Históricamente la materia prima ha sido traída de la zona montañosa de Malargüe. Hoy en día, con mayor precisión, de un lugar llamado Cañada Ancha (Camino a Las Leñas).

Yesos Valle Nevado SRL trabaja las 24 horas del día (Foto: Ojos de Café)

 

Una familia enmarcada en el valor de la responsabilidad, superando etapas de crecimiento e inestabilidades, apostó a San Rafael como el lugar para producir un yeso que actualmente viaja fuera de los límites de la Argentina. La visión a mediados del siglo pasado de personas que apostaban al futuro, es el producto del presente y la realidad de cada empleado que hace posible hoy a Yeso Selenita.

 

 

Por Redacción Ojos de Café / Fotos: @domingoagustin/Ojos de Café

 

 

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