Varado en Andorra y en medio de la recesión económica del Principado, un sanrafaelino encontró alivio como voluntario de la Cruz Roja andorrana

 

Viajó para trabajar durante la temporada invernal, que se desarrolla anualmente de noviembre a fines de abril. Pero la propagación del Covid-19, dejó trunco los planes. Él es José Villegas, de 32 años, oriundo de Arroyo Los Leones, El Nihuil. Ahora forma parte como voluntario de la Cruz Roja de Andorra. 


Sin lugar a dudas, en la austera biografía de José Villegas (32), el menor de cinco hermanos de una familia de puesteros de la zona de Arroyo Los Leones, en el distrito de El Nihuil, la experiencia de este 2020 no será igual a ninguna otra. En busca de una “mejor calidad de vida”, José viajó por segundo año al Principado de Andorra –situado en los Pirineos, entre Francia y España -, con el fin de “hacer temporada” y trabajar para la cadena de hoteles Daguisa Hotels, concretamente en una de las comunas más grandes del estado, Las Escaldas.

Pero la propagación del Covid-19 en casi todo el mundo, y las consecuentes medidas que debieron adoptar los gobiernos alrededor del globo, interrumpió y dejó trunca la temporada invernal, que va de noviembre a abril de cada año. Y así, el pequeño estado andorrano –de apenas 78 mil habitantes estables-, entró en una dura crisis por su dependencia del comercio transfronterizo y el turismo, dos sectores ahora paralizados desde mediados de marzo.

“Se comentaba que era una de las mejores temporada de los últimos años, por la cantidad de reservas que habían. Pero la temporada se dio por finalizada el 15 de marzo, ese fue mi último día de trabajo”, relata José, en un diálogo –vía WhatsApp- con Ojos de Café.

A partir de ese momento, con el cierre de fronteras y decretada la cuarentena obligatoria, José debió adaptarse a las particulares circunstancias. No obstante, la cadena de hoteles para la que trabaja le permitió alojarse en sus instalaciones hasta poder tomar un vuelo de regreso al país. “Actualmente estoy buscando la forma de regresar a la Argentina”, dice José, que tenía su vuelo de regreso para mayo, pero fue cancelado. Algo que, a esta altura, es historia conocida: las aerolíneas continuaron vendiendo pasajes, pero las cancelaciones vinieron una tras de otra. Y los vuelos de repatriación de Aerolíneas Argentinas, rondaban los 800 euros desde España.

“El gobierno de Andorra está ayudando en ese sentido, buscando la forma de que podamos regresar, colaborando con comida y hospedaje a algunos trabajadores de temporada que se han quedado varados y sin dinero”, comenta el sanrafaelino, que encontró –en esta advenediza situación-, una tarea noble que le devolvió el ánimo.

Es que José, desde el 28 de abril, trabaja como voluntario de la Cruz Roja andorrana, y forma parte de los equipos que realizan los testeos masivos para detectar personas infectadas de coronavirus.

Parte del equipo de Cruz Roja de Andorra, del que forma parte José Villegas. En la foto, sanitarios y voluntarios en el sector donde la poblacion concurre en auto, hace fila, y realiza el test. "Algo asi como el `auto mac´ de Mc Donald´s", compara bromeando José (Foto: Gentileza)

 

“Entre tanto formulario que llené por Internet, en la página del gobierno de aquí, había una pestaña para sumarse a la causa y ser voluntario de la Cruz Roja de Andorra. Así que, ¡imagináte! Yo que de este país estoy encantado desde la primera vez que vine, pensé que ésta era una buena forma de devolver algo de lo que recibí. Por eso me inscribí y al otro día me contactaron para ser parte de los testeos masivos”, relata José dejando entrever su entusiasmo.

Según relata el sanrafaelino, como voluntario de la Cruz Roja puede “tocarte desde hacer el `check-in´ de la gente que llega con turno, cargarlos al sistema, colaborar con los enfermeros o personal sanitario en los puestos de testeo o luego cargar los resultados al sistema. Hasta incluso te puede tocar colaborar llevando alimentos a personas preseleccionadas dentro de Andorra”, relata.

“Lo increíble de esto es que en cuestión de minutos podes tener el resultado, es impresionante”, añade José, que ha compartido esta experiencia con otros cinco argentinos y otro tanto de españoles, en su mayoría de las regiones de Cataluña, Barcelona, Girona y Tarragona.

José, se toma un instante y captura la salfie mientras esperan al siguiente ciudadano para tomar la muestar de sangre. (Foto: Gentileza)

 

Andorra hoy

Este pequeño estado atrae a 8 millones de turistas cada año, principalmente franceses y españoles, pero no se beneficiará del plan de recuperación europeo, porque no es parte de la Unión Europea. Por eso –y según señalan agencias de noticias internacionales-, el gobierno de Andorra pidió ayuda financiera a sus dos vecinos países. Pero sin éxito.

No obstante, José aporta un dato: “Aunque también escuche en un noticiero que España va a fomentar el turismo interno incluyendo a Andorra”. En ese sentido, se espera una relajación gradual de las medidas de confinamiento en Francia para que los habitantes de los Pirineos Orientales, Ariège o Aude que residen a menos de 100 km de Andorra puedan volver a hacer funcionar la economía andorrana. Mientras, el ministro de Economía de Andorra, Jordi Gallardo, ya anunció que la recesión podría alcanzar el 11%.

Según la agencia de noticias AFP, 1.200 empresas de hotelería y restaurantes que emplean a 12.475 trabajadores (de un total de 43.196 en Andorra), presentaron medidas destinadas a suspender temporalmente los contratos y reducir las horas de trabajo. Por su parte, la agencia Standard & Poor's pronostica un fuerte impacto de la crisis en Andorra y ha reducido la perspectiva financiera de positiva a estable.

La Avenida Meritxell, principal eje comercial de Andorra, durante el confinamiento por el coronavirus (Foto: Comú D'Andorra La Vella)

 

Sin embargo, el confinamiento está en la etapa final y de a poco  reabren los comercios. “El hecho de hacer el testeo masivo a todo la población –conjetura José-, debe tener que ver con que quieren abrir fronteras y así reactivar el turismo. Aquí están las mejores tiendas del mundo y los precios son muy tentadores. Ayer [por el miércoles] abrieron centros estéticos y una serie de locales más, y tengo entendido que el 1 de junio abre todo el resto, incluido tiendas de ropa y shoppings, lo que coincide con la finalización de los test”, cuenta el sanrafaelino.

José transita así su segunda temporada invernal en Andorra, esperanzado no sólo por volver a la Argentina, sino también a la espera que las medidas ante la pandemia continúen morigerando y que la propagación del virus pueda contenerse: con ansias de que en noviembre próximo, cuando abra el nuevo período invernal, las cosas hayan vuelto a la normalidad para poder regresar y emprender una nueva temporada de trabajo.

 

 

Por Agustín Mauricio / Ojos de Café // Foto portada: Gentileza

 

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