Irrigación evalúa medidas, después de salir a comunicar la gravedad de la sequía: posible restricción de la distribución

 

Hubo menos nieve y por ello los diques no poseen reserva suficiente. Respecto a un año promedio, hay un 30% menos de agua. El Departamento General de Irrigación podría restringir la entrega.


No hay agua acumulada ni se espera que haya deshielos porque no nevó lo suficiente. De modo que, el Departamento General de Irrigación de Mendoza (DGI), el ente que "gobierna" el agua, emitió un informe en el que advierte que en los próximos días podrían restringir la entrega de ese elemento para riego.

Esta semana el Superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, ha encabezado diversas reuniones técnicas con otros funcionarios y el personal en las Subdelegaciones de Aguas (que son las encargadas de manejar los embalses) para tomar medidas ante la crisis hídrica que afecta a Mendoza. El objetivo ha sido definir para cada una de ellas qué hacer, según la situación en la que se encuentran. "Es fundamental llegar lo mejor posible a la primavera", informaron desde Irrigación. 

“El embalse Potrerillos, que se encuentra a un 60%, es el que mejor está en su nivel de agua. Pero el alto porcentaje de demanda de agua para el uso poblacional es muy preocupante. En el río Mendoza, que abastece al Área Metropolitana, el agua potable se está llevando casi el 40% del total del volumen del río y ésto genera que se deban aplicar restricciones en otros usos, como el agro", afirmó Marinelli.

La semana pasada, el Subdelegado de Aguas del río Atuel, Mario Barbieri, había explicado: "Cubriendo enero y febrero, cuando los cultivos necesitan más agua y, a la vez, se empiezan a levantar algunas cosechas, estaremos supliendo la situación más crítica teniendo en cuenta que los embalses están a un 27% del nivel de su capacidad, en general. Puntualmente, 21% Valle Grande y 27% Nihuil".

 

Así distribuye Irrigación el agua en toda la provincia:

(Fuente: Irrigación )

 

“Estamos más complicados de lo que creímos en octubre del año pasado, cuando anunciamos el pronóstico de caudales de los ríos. Hay un 30% menos de agua. Los caudales no han subido, y cuando lo han hecho, ha sido muy poco. Hoy estamos con caudales similares a los de noviembre. La situación de los embalses es bastante crítica”, aseguró el Director de Gestión Hídrica de Irrigación, Rubén Villodas.

“Estamos en una situación extrema. No hay registros similares a estos caudales en la historia de registros que tenemos. El pronóstico que hacemos desde Irrigación, que es algo estadístico, y no hay estadística de estos niveles, ni del volumen de nieve, que es en lo que se basa el pronóstico. Esto explica que tenga errores mayores a los que tenía históricamente. Cuando se pronostica un año normal, el error va de un 5% a un 10%. Ahora el margen de error es el doble, un 20%”, adujo el funcionario.

El registro de datos de los ríos que administra Irrigación, varía según el río. En Atuel, por ejemplo, el registro empezó en 1907, mientras que en el río Mendoza, en 1957. Cada río se empezó a trabajar desde la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación o desde Irrigación, en distintas épocas.

 

Distribución estimada de agua superficial, río por río:

“Ahora nos encontramos con que lo que habíamos previsto, que era malo, ahora es peor. En cualquier año medianamente normal, a fines de noviembre los caudales aumentan y se equiparan los ingresos de los embalses con las salidas”, dijo también Villodas.

“Se riega desde agosto hasta noviembre, cuando el nivel de los embalses baja. Nuevamente, a fines de ese mismo mes, empiezan a subir los caudales y los embalses a recuperarse. No obstante, en 2019 eso no sucedió. En diciembre levantaron un poco y bajaron de vuelta. En enero, lo mismo. No hay nieve. No creo que vuelvan a subir significativamente”, aseguró, para ampliar el panorama poco alentador que muestran los embalses.

 

Por Redacción Ojos de Café (con información del Dpto. Gral de Irrigación)

 

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