El caos se propaga a todo México por la escasez de nafta

 

Ciudad de México - El presidente mexicano, Andrés López Obrador, enfrentó su primera prueba de fuego a poco más de un mes de su asunción cuando una ofensiva contra la “mafia del robo de combustible” desató escasez en la zona centro-occidental y generó caos por compras frenéticas.

Desde el fin de semana comenzó el asedio de multitudes de automovilistas a las estaciones de servicio pero la situación se agravó el martes cuando el problema se extendió a la Ciudad de México. Como un verdadera “profecía autocumplida”, en la cual alguien pregona que un problema está a punto de ocurrir y finalmente sucede, la escasez se hizo realidad después que la fuerte demanda agotara rápidamente las reservas. El fenómeno afecta a dos de los grandes conglomerados de México, la capital y Guadalajara, oeste del país, una región que concentra una cuarta parte de la población nacional, de unos 120 millones de habitantes.

La situación se agravó cuando se registró una fuga en un ducto en el estado de Hidalgo, vecino a la Ciudad de México, según dio a conocer ayer el presidente López Obrador, quien lanzó un llamado a la población a “tener paciencia y no caer en el pánico” haciendo compras desesperadas. “Pido que la gente, los ciudadanos, nos ayuden para que no se exagere con la idea de que no va a haber gasolina y por eso aprovechar para llenar el tanque, por cualquier cosa”, dijo en su habitual conferencia de prensa matutina. “Si hacen eso entonces se complica más la situación. Si actuamos con tranquilidad, con responsabilidad, a partir de que se va a normalizar la situación del suministro, nos ayuda mucho a resolverlo lo más pronto posible”, indicó.

El mandatario señaló que el ducto que sufrió una avería “ya se está arreglando y se prevé que hoy (por ayer) quede listo”. El gobierno declaró a fines de la semana pasada la guerra a las “bandas del huachicol”, como se denomina a los ladrones de combustible, que perforan la red de ductos de la petrolera gubernamental Pemex para succionar la gasolina pero también actúan dentro de la empresa.

De hecho, el Ejército y la Marina asumieron el control de algunas de las refinerías de la región centro-occidente. El martes se anunció el hallazgo de una tubería que extraía combustible hacia el exterior de la planta de Salamanca, estado de Guanajuato, y medía 3 kilómetros.

Asimismo, se denunció que un general del ejército, Eduardo León, ex gerente de Servicios de Seguridad Física de Pemex, quien fue jefe de guardaespaldas del expresidente Enrique Peña Nieto cuando se desempeñaba como gobernador del Estado de México, es investigado por su responsabilidad en el robo de combustible.

Se calcula oficialmente que cada año se registran pérdidas para Pemex de unos 1.500 millones de dólares por los saqueos perpetrados por las mismas organizaciones el crimen organizado que se dedican al secuestro, a la extorsión y al tráfico de drogas. Una de las causas principales de la escasez que desató la fiebre de compra de combustible fue el cierre de algunos ductos donde se registran más robos. Se pretende sustituir ese sistema por el de transporte mediante camiones cisterna, más costoso y menos eficiente. López Obrador afirmó que el martes fue el día en que menos sustracción de combustible se registró en la historia reciente del país: las bandas sólo se apoderaron de 27 camiones, en comparación con los 1.000 diarios promedio de los últimos tiempos.

Para el analista de energía Ramsés Pech, hubo una mala planeación en la logística de la distribución de combustible a las estaciones de servicio tras el cierre del conducto para combatir el “huachicoleo”. “Lo que sucedió es que cerraron el ducto, y la gente que compraba el huachicol -combustible robado- tuvo que regresar a las estaciones de servicio y no tenían el volumen para atender esa demanda”, dijo Pech. El experto agregó que no hay suficientes camiones cisternas para distribuir parte de los 1,2 millones de barriles de gasolina y diésel que se consumen a diario en el país.

Por su parte, los analistas del banco privado Citibanamex advirtieron que, en caso de que se prolonguen los problemas de distribución, puede haber un impacto en la actividad económica. “La extensión en la dificultad del abasto regular en la zona puede llegar a impactar la actividad económica industrial y de servicios, así como los niveles de precios de bienes agrícolas, entre otros”, señalaron en un reporte a sus clientes.

 

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