Se vienen las latas: apuntan a que el vino se consuma como la cerveza

 

Por Mariano Rivas, Unidiversidad // En noviembre saldrá a la venta el primer producto al mercado nacional. El objetivo es tener un envase que invite a consumir vino en todo tipo de situaciones.


Mucho se ha hablado y escrito sobre la caída del consumo del vino, que el año pasado tuvo su piso histórico de 18,77 litros per cápita, de acuerdo al Observatorio Vitivinícola Argentino. En este contexto, al que recientemente se sumó el endurecimiento de las multas contra los conductores con alcohol en sangre, el mes que viene se lanzará el primer producto de vino en lata. La clave, según remarcan desde el sector vitivinícola, es comenzar a posicionar a la bebida nacional como parte del consumo cotidiano, ampliando las situaciones propicias para el mismo.

Las marcas que se lanzan al mercado de vino en latas son pocas, por ahora. Desde noviembre, la bodega Santa Julia comercializará el Chenin en este envase. “Es más accesible y para situaciones de consumo en donde la lata es un envase muy bueno”, señaló José Zuccardi, presidente de Familia Zuccardi, dueña de Santa Julia. Es que en los últimos años el vino bajó su consumo al mismo tiempo que el de cerveza fue incrementándose. Estas propuestas apuntan a correr a la bebida de la mesa familiar, o del consumo puramente gastronómico, y acercarlo a contextos como un picnic o la pileta. 

Malbec Rosé en lata de Santa Julia

 

Zuccardi, quien preside también la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), subrayó que los bajos niveles de consumo se deben a los cambios de hábito y, por supuesto, a la crisis económica, que afectó a prácticamente todos los sectores.

Por un lado, Zuccardi citó una estadística que remite al primer factor, el comportamiento del consumidor: “En general, esto pasa en el mundo, es decir, los países de bajo consumo tienden a llegar a los 20 litros per cápita, y los de alto consumo tienden a bajar a los 20 litros”.

Además, “está impactando mucho la situación económica, que hace que hoy se vean afectados todos los consumos. Básicamente, este tipo de cosas —envases más amigables, situaciones de consumo distintas, el trabajo en vinos blancos, en vinos más frescos, en vino de baja graduación— va a ayudar mucho a una recuperación del consumo”, sostuvo el bodeguero.

Sergio Villanueva, gerente de la UVA, aportó un dato que parece corroborar la tesis de que es necesario “desacralizar” ese ritual de abrir una botella de vino, fomentado inclusive desde la mismísima industria publicitaria: “El 40 % de los hogares argentinos son unipersonales o de dos personas. Y esos no se van a abrir una botella de vino”.

El dirigente también enfatizó el aspecto económico que golpeó a los bolsillos especialmente en los últimos dos años, más allá de que la venta de vino viene en picada desde antes. Y lo asimiló a lo que consideró una tendencia con la que hoy es una bebida competidora: la cerveza. “Con una lata, vos por la mitad de la plata tomás, a pesar de que la cantidad de bebida sea menor. No hace falta comprar un porrón de cerveza. Con el vino va a pasar lo mismo”, auguró Villanueva.

Además del Chenin de Santa Julia, se sabe que la bodega Bianchi sacará a la venta latas de su vino blanco New Age, una línea que tiene importante presencia en boliches y fiestas. Ambos vinos son blancos, dulces y tienen una graduación alcohólica menor, lo que indirectamente puede terminar siendo un incentivo para los consumidores. Esto, teniendo en cuenta que desde hace tres semanas rigen en la provincia multas que van desde los $ 48 mil a los $ 108 mil para quienes den positivo en los controles de alcoholemia.

Sobre esa nueva normativa, Villanueva opinó: “Nuestra tarea es ponernos más del lado de la realidad, no ponernos en contra de todo. Nosotros estamos de acuerdo con el ‘si tomás, no manejes’, pero que el límite sea el 0,5 % de alcohol en sangre”.

Zuccardi destacó que el vino “es parte de nuestra cultura, y no es alcohol sino que es alimento. Entonces, tomado con moderación, no debería causar ningún problema. Lo que causa problema es el exceso”.

 

Fuente: Unidiversidad / Autoría: Mariano Rivas

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar