Entre amigos y clientes, bodega Jean Rivier presentó sus productos de la última añada

 

El evento, en el que se presentó además el rediseño de algunas etiquetas, contó con la presencia de unos de los socios de la firma familiar, Carlos Rivier –de la segunda generación-. 


Bodegas y viñedos Jean Rivier “abrió las puertas de su bodega” para dar a conocer a sus clientes y amigos de vinotecas, mercados y restaurantes, sus primeros productos de la añada 2019, en una degustación que tuvo lugar en la misma planta de producción de Rivier -ubicada en Hipólito Yrigoyen 2385- el pasado miércoles 20. El evento, en el que se presentó además el rediseño de algunas etiquetas, contó con la presencia de unos de los socios de la firma familiar, Carlos Rivier –de la segunda generación, hoy al frente de la bodega junto a su hermano-, con quien dialogamos en la previa al evento.

“La idea es también mostrar nuestro trabajo y abrir las puertas de las instalaciones para nuestros amigos y clientes; y dar a conocer el principio sobre el que trabajamos –hoy más extendido que años atrás-, de aquel slogan de `viticultores, criadores´. Lo que quiere decir es que conocemos nuestro terruño, y creemos en el ecosistema entre clima, suelo, cepaje y trabajo del hombre. Ese es el concepto al que queremos darle continuidad”, explicó Carlos en diálogo con este medio.

Los rosados, una tradición de bodega Jean Rivier. 

 

En esta oportunidad, bodega Rivier –firma de origen suizo fundada por Juan Felipe Raimundo Rivier, inmigrante que arribó a San Rafael en 1952-, presentó su cepa emblema, un Tocai cosecha 2019, al que la firma ha denominado “Legendario”, de la línea de Varietales de la bodega. Es un blanco de aromas a “frutas tropicales (ananá), manzanas verdes y membrillos maduros”. Mientras que en boca, “es fino y de graso paladar, cremoso, de fresca acidez”, tal como se detalla en la ficha técnica.

Se degustaron además los bivarietales Malbec/Bonarda y Sauvignon Blanc/Chenin –éste último cosecha 2019-, a los que se les rediseñó la etiqueta, ahora más moderna que la anterior. Se trata de productos de entrada de gama de la bodega. El primero, es de aromas a “frambuesas, mermelada de ciruela y pasas de uvas” y en boca es un tinto de “buena estructura, complejo, de taninos suaves y armónico”. En tanto, el corte de blancas, es de aromas a “pomelo, ananá, ruda y leves nota de damasco del Chenin Blanc”, mientras que en boca es “frizante y vivaz al comienzo, y luego aparece una fresca acidez”, detallan desde la bodega.

Del rediseño de etiquetas que se vio en el evento, sin dudas la más novedosa y vistosa es la del Rosé Manía (foto izquierda), un rosado a base de Malbec cosecha 2019. Su nombre surge a propósito del gran trayecto que Rivier ha hecho de sus rosados, que “se han transformado ya en nuestra costumbre”, se escuchó decir en la degustación. Desde 1997 la firma produce rosados de excelencia, y ese “impulso innovador del principio se convirtió con el tiempo en una `manía´ por lograr rosados de fuerte personalidad”.

Otro de los vinos protagonistas fue el Cabernet Franc 2018, de la línea de Varietales jóvenes. Aunque es un producto que ya se encontraba en el mercado, la novedad es que proviene ahora de los viñedos que Rivier posee en Rama Caída, en San Rafael. Es un vino de  aromas de “frutos rojos salvajes, notas vegetales como la pimienta negra”, y en el que se percibe “su breve paso por madera de roble”. En boca, “tiene una intensidad media, suaves taninos y una evolución fresca y de estructura liviana”. Se trata de “un vino joven en el que se aprecia la tipicidad del varietal”.

Mientras que en gama alta, se presentó uno de los productos de mayor complejidad: el Tributo cosecha 2012, un blend de Malbec/Cabernet/Merlot. Con una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés, y una estiba de casi 6 años en botella, este producto es un homenaje a Don Juan Rivier. En este caso, es un vino de aromas que “impactan inicialmente los tostados y luego se abre con notas especiadas y de frutos rojos”. En su paso por el paladar, detalla la ficha técnica, “llena la boca con una fuerte estructura y se expresa muy armónico y complejo”.

La degustación de los vinos estuvo acompañada del maridaje con diversos quesos, frutas secas y deshidratas y empanadas de carne. Todo, perfectamente pensado para combinar con el vino sugerido.      

Para éste 2019, la firma ha producido –con algo de merma en volumen respecto de otros años, pero con mejoras en la calidad-, alrededor de 650 mil litros de vino, lo que implicó un uso de 750 toneladas de uva, todas provenientes de viñedos propios.

Sus viñedos

Bodega Rivier posee 48 hectáreas de viñas en la zona de Casas Viejas, San Carlos (zona de Valle de Uco), con sistema de conducción en parral (pérgola), en su gran mayoría implantado en el año 1954. Allí tiene, en cuanto a varietales de blancas: Chenin Blanc -8 has-, Tocai Friulano -5 has-, Pedro Gimenez -5 has-, Rieslina -1,4 has-; y en variedades tintas: Malbec -2 has-, Cabernet Sauvignon -5,6 has-, Bonarda -5 has-, Tempranillo -4,5 has-, Barbera d'Asti -3,2 has-, y otras uvas para vinificar -8,3 has-.  

Amigos y clientes se acercaron a las instalaciones de la bodega. 

 

Mientras en San Rafael, sus viñedos se sitúan en Rama Caída, con una superficie cultivada de 11 hectáreas. El viñedo posee 4 has. de Merlot implantado en 1998, conducido en espaldero con malla antigranizo, 1,1 ha de Sauvignon Blanc implantado en 2010 y 1,7 has de Cabernet Franc en 2013.

 

 

Por Agustín Mauricio, Ojos de Café / Fotos: Gentileza Carina Garbín-Bodega Jean Rivier 

 

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