Elección de reinas, un debate aún pendiente

 

Nuevamente está en foco la elección de reinas de la vendimia. Las dos últimos señales, han sido los cuestionamientos de la ganadora del diseño del afiche de la vendimia nacional, y la primera celebración sin representantes que llevó a cabo un distrito de Ciudad de Mendoza. El intendente, Ulpiano Suárez, se mostró de acuerdo. 


El año está en su tramo inicial, y es en éste momento que las celebraciones regionales, que culminan con la Fiesta Nacional de la Vendimia, están en pleno apogeo. Como cada año, luego de la puesta en escena del acto central de la Vendimia, se realiza la elección de la Reina Nacional de la Vendimia, que resulta de la votación a la que se supedita cada soberana de los distintos departamentos de Mendoza. El certamen tiene la misma estructura que otros, en los que las mujeres participantes entran en el juego de la competencia, y donde se evalúan sus patrones de belleza: tal es el caso de la reina del agua, del carnaval o estudiantil. 

Los cuestionamientos van en aumento. La ganadora del concurso del afiche vendimial 2020, Elena Visciglio, puso nuevamente el ojo en la problemática, en diálogo con Señal U, de Mendoza.

“Desde el feminismo, queremos que se eliminen los concursos de belleza, ya que se evalúan los estereotipos estéticos de las mujeres. Se toma a la mujer como un objeto, se está viendo si es linda o si es fea y estaría bueno que la fiesta deje de lado ese concurso y empiece a tomar protagonismo el festejo real por la vendimia, sin que exista este tipo de debate sobre las mujeres”, remarcó Visciglio. 

Elena Visciglio.

 

El jueves, un distrito de la Ciudad de Mendoza celebró su primera fiesta vendimial sin elección de reinas. El evento no tuvo postulantes y el intendente de la Ciudad, Ulpiano Suárez, se mostró de acuerdo con esta iniciativa histórica y hasta habló de “evolución”.

 

Criterios del concurso 

Las condiciones para postularse al certamen han sido más restrictivas anteriormente. Por ejemplo, exigían una altura mínima -de 1.60 m-, establecían límites de edad -entre los 18 y los 25 años- y solo se aceptaban mujeres solteras y sin hijos -por casarse o embarazarse durante su reinado, se destituiría-. Incluso en 2010, la Comisión de Reinas Nacionales de la Vendimia (Corenave) pidió a Cultura que se respetaran estos requisitos a rajatabla. 

Sin embargo, algo cambió en 2014: se eliminaron las limitaciones de altura, edad, estado civil o maternidad, igual que la restricción a la participación de mujeres trans, es decir, se reconoció la identidad de género de cada persona, como fija la ley 26743. 

Si bien la base del nuevo protocolo se proponía la “no discriminación a la mujer”, son muchos los indicadores de alertan sobre la violencia simbólica del concurso de belleza. Y a pesar de haberse flexibilizado estos criterios, siempre se resaltan las características físicas de las participantes, como el color de ojos, de pelo, de piel, o la altura.

La autora del afiche ganador remarcó, incluso, la posibilidad de que existan representantes culturales independientemente de la orientación sexual o la identidad de género de la persona. “Que se evalúen embajadoras o embajadores, que se evalúen otros detalles, como el aspecto cultural. Me imagino alguien que vaya a otros países a representar a Mendoza sin tener que ser lindo o feo. La idea es que estemos todes incluidos, que la fiesta pase por otro lado”, propuso Visciglio. 

 

Críticas a la elección de “reinas”

A principios de enero, organizaciones y referentes feministas se manifestaron contra la elección de la “Reina de la Vendimia Infantil” que se llevaría a cabo en el municipio de Las Heras. En sus redes sociales, Ni Una Menos Mendoza escribió: “Queremos infancias libres de cosificaciones, libres de sexualización de las niñas como objetos de deseo y libres de cargas asociadas a estereotipos de género que, a través de concursos de belleza, refuerzan la competencia entre mujeres, las exigencias frente al espejo y la descalificación de sus cualidades y capacidades, más allá de los valores estéticos”.

Flor Destéfanis 

 

La actual intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis -quien fue Reina Nacional en 2010-, sugirió que cambiar el nombre del título, de reina a embajadora, no es un cambio real y propuso cambiar el método de elección de la reina: solo se reconoce la belleza física de una mujer y no otras cualidades como sus conocimientos o su capacidad de aprender para representar la cultura vitivinícola mendocina. 

Destéfanis no ha sido la única soberana que replantearse la elección. En 2018, la periodista Julieta Navarro, virreina nacional en 2008, cuestionó la necesidad de incluir el concurso de belleza en la tradicional fiesta de la Vendimia.  

El hecho de que sea una tradición no parece ser limitante. Días atrás, y después de 130 años, la localidad de Lincoln de Buenos Aires decidió eliminar la elección de la reina y buscar una embajadora cultural. A partir de ahora se tendrá en cuenta su intelecto, su conocimiento de la cultura y su compromiso con la comunidad.

Estos antecedentes marcan un momento bisagra que, posiblemente, se intensifique de ahora en adelante y provoque un cambio estructural en la tradicional Fiesta Nacional de la Vendimia.

 

Fuente: Unidiversidad 

 

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