Fertilidad: 1 de cada 4 procedimientos se realiza con óvulos donados

 

Entre el 25 y el 30 % de los procedimientos de fertilidad asistida en Argentina requieren de la utilización de óvulos donados, lo que representa uno de cada cuatro procedimientos de alta complejidad, afirmó la presidenta de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer), Stella Lancuba, que instó a "no demorar las consultas".

"Esta situación se produce en gran medida porque las mujeres concurren a su primera consulta por problemas de fertilidad en promedio a los 38 años, cuando la viabilidad de sus propios óvulos decayó notablemente", alertó Lancuba, con motivo del Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, que se conmemora en junio.

La especialista en Salud Reproductiva señaló a Télam: "La primera indicación de ovodonación en el 65 % de nuestra casuística nacional responde a mujeres que fallaron con sus propios óvulos en los procedimientos de fertilización in vitro (FIV)". "Esas mujeres, generalmente de alrededor de 40 años, entran en lista de espera para ovodonación luego de varios intentos, mientras que la tasa de éxito promedio de los tratamientos por ovodonación mediante FIV convencionales está en el orden del 45 %", detalló.

Lancuba destacó que ese valor puede "trepar al 70 o al 80 %" en los casos en los que se realiza un test genético preimplantacional, procedimiento que permite seleccionar los embriones más aptos.

“La funcionalidad ovárica puede perderse también en forma temprana debido a múltiples causas, como genéticas, tratamientos inmunológicos, quimioterapia, radioterapia y cirugías, o causas desconocidas. Para muchas de ellas, existe la posibilidad de preservar la fertilidad antes del tratamiento médico a través de la vitrificación”, agregó.
 

 

 

El “duelo genético”

Por su parte, Gisela de Antón, presidenta de la asociación de pacientes Concebir y también mamá a través de técnicas de ovodonación, reconoció: "Muchas veces se debe atravesar un duelo genético antes de aceptar ese procedimiento".

“Siempre aconsejamos hablarles a los hijos con la verdad, desde el minuto cero, porque tienen derecho a saber y esto debe ser algo natural. El derecho de identidad de los nacidos es prioritario y serán ellos quienes decidan en el futuro contarlo o no a sus amistades”, afirmó De Antón.

Consultada sobre su tratamiento y las dificultades a las que debió enfrentarse, la mujer contó a Télam que, luego de tres intentos de baja complejidad y un tratamiento de FIV con óvulos propios, "vio la posibilidad de la ovodonación y la tomó enseguida". "No me importaba el parecido, sabía que ser mamá pasaba por otro lado. Finalmente, en el sexto intento, a los 43 años, nació mi hija en enero de 2016. Llamativamente, es muy parecida a mi mamá en rasgos y gestos”, completó.

 

Dejanos tu comentario

 

También te puede Interesar