¿Qué es una cuenta corriente? ¿Sirve para mi emprendimiento?

 

En un artículo anterior me propuse iniciar una  serie de notas orientadas a conocer las distintas formas que tenés para  relacionarte, como emprendedor, con el sistema financiero.

Es importante, como dijimos en aquella oportunidad, que en un mundo cada vez más bancarizado conozcas las diferencias entre una caja de ahorro, una cuenta corriente y un plazo fijo, y sepas cuándo utilizar un sistema u otro para optimizar beneficios.

Oportunamente iniciamos con la caja de ahorro, hoy ingresamos al mundo de la cuenta corriente, de la misma manera, rescatando algunos de los conceptos más importantes sobre ella que el Banco Central de la República Argentina no entrega en la página del portal del cliente bancario. ¿Empezamos?

Una cuenta corriente es un contrato que se hace con un banco, por medio del cual se accede a “un lugar” para depositar dinero (esos movimientos se llaman créditos), y hacer luego futuros retiros del mismo (esos movimientos se llaman débitos). En cuanto a los retiros, es importante que sepas que por medio de la cuenta corriente puedes retirar fondos, aún sin tener saldo suficiente (no sucedía esto con la caja de ahorros). Para acceder a esa opción debes acordar con la entidad bancaria una línea de crédito que se llama “giro en descubierto” (¡cuidado con esto!, si bien es una buena posibilidad para “salir del paso” ante un imprevisto financiero, los intereses suelen ser muy onerosos, es importante que verifiques cuál será la tasa de los mismos en tu entidad financiera, en forma previa. ¡Evitá sorpresas!).

Podés acceder una cuenta corriente, vos como persona física, o tu emprendimiento como persona jurídica. Tené en cuenta que las cuentas corrientes operan en pesos. Te darán una chequera.

Al contratar la cuenta corriente, el banco, te comenzará a brindar un servicio de intermediación bancaria (hará de intermediario entre tú y otra persona), y por el mismo, te cobrará una comisión. Aquí es importante que prestes especial atención al esquema de gastos, comisiones, mantenimiento y similares de tu banco. Recordá que los bancos compiten entre ellos por los clientes, por lo que siempre es bueno indagar antes cuál te ofrece mejores condiciones contractuales.

Dijimos anteriormente que aquello que genera un aumento del saldo de tu cuenta se llama crédito, y todo concepto que genere una disminución, recibe el nombre de débito. ¿Ampliamos un poco?:

Los créditos pueden ser por depósitos que se realicen por ventanilla o en cajeros automáticos, ya sea de dinero en efectivo o cheques. También incrementan tu saldo, las transferencias que recibas.

Los débitos pueden ser por transferencias que tú ordenes hacer a favor de alguien, por pagos de cheques (recordá todo lo que hablamos sobre los cheques en un artículo anterior) que hayas emitido, por extracciones, por pagos de comisiones, gastos, o paquetes que tengas contratados y por débitos automáticos que hayas adherido.

¿Ya  estás usando una cuenta corriente? ¿Qué experiencias has tenido? ¡Contanos!

Diego Hernán Pagliano

39 años, Contador Público Nacional, Licenciado en Administración y Profesor de Grado Universitario en Ciencias Económicas. Docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Capacitador y papá. Acá vas a encontrar una visión actual del mundo de los emprendimientos, en tu idioma.

 

 

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