De una fábrica de cigarrillos en la Alemania del ´20, al oasis Sur de Mendoza: una reseña de la Pedagogía Waldorf

 

Nos acercamos a vos, lector de Ojos de Café, para darte a conocer un impulso comunitario y pedagógico que nació hace 7 años aquí en San Rafael y que al día de hoy ya es un jardín de niños y niñas (sala multiedad de 3 a 5 años) avalado por Dirección General de Escuelas (DGE). Estamos hablando de la escuela ‘Verde Chañar’, ubicada en Dean Funes y Eugenio Clemont, dentro del loteo Viñuela de San Rafael.  

En esta primer entrada, queremos contarte algo del ‘origen’ de esta pedagogía para entender más adelante algo de ‘nuestro origen’ como escuela. Siempre es bueno historizar un proceso, en este caso, para beber de la raíces.

`Aire Puro´ en la fábrica de Cigarrillos

La palabra ‘Waldorf’, que puede sonar extraña para nosotros, tiene un origen más concreto de lo que imaginamos. Era el nombre de una fábrica de cigarrillos en Stuttgart, Alemania cuyo dueño, Emil Molt, estaba convencido que las ideas que Rudolf Steiner venía planteando para superar un orden social desintegrado completamente tras el desastre de la Primera Guerra Mundial, eran urgente de aplicar. Detengámonos un momento para tomar verdadera dimensión de los hechos. 

La Gran Guerra, que dejó una Europa en ruinas, culminó efectivamente a finales de 1918. A comienzos de 1919 la derrotada Alemania, con dos millones de muertos y 5 millones de lisiados sobre sus hombros, se encontraba al borde de una guerra civil. En medio de semejante crisis social, comenzaron a abrirse nuevos horizontes utópicos que permitieran encauzar la reconstrucción nacional. Fue allí, dentro del frágil contexto de la República de Weimar, donde el trabajo de Rudolf Steiner  -quien venía impulsando el Movimiento por la Trimembración Social (MTS) [1]-  encontró su lugar. 

Viendo que la propuesta de Steiner había sido automáticamente archivada por el Estado Alemán, en abril de 1919 el dueño de la fabrica ‘Waldorf-Astoria Cigarrette Company’, cercano a las ideas del MTS, habilitó un ciclo de conferencias para los obreros apostando a pensar juntos el nuevo sujeto humano capaz de asumir el nuevo tiempo. Emil Molt entendía humildemente que en medio de una crisis como la que se estaba viviendo, cada actor social debía aportar lo mejor de sí para contribuir al bienestar del conjunto. El impacto de las charlas fue tan grande, que en pocos meses definieron que eran los hijos de los trabajadores quienes debían encarnar este proceso de cambio y que la forma de hacerlo, era a través de una escuela. Tras un proceso de formación de docentes con el propio Rudolf Steiner y de preparación de las condiciones edilicias, el 7 de septiembre de ese mismo año nació la primera escuela mixta, de educación integral bajo esta propuesta pedagógica. En pocos meses ‘la Waldorf’ había crecido tanto que ya no solo servía a los hijos e hijas de la fábrica, sino que también recibía a niños y niñas de otros sectores sociales, de otros géneros, de otros intereses y habilidades.  En menos de 10 años, como si fuera poco, ya había escuelas en Inglaterra, Holanda y EEUU.

Paradojas de la vida, en medio de una tabacalera sucedió el milagro de una escuela alternativa al Estado. Y nació la `flor´.  

Pequeñas revoluciónes

¿Cuál fue la potencia de esta propuesta pedagógica-política para ser tan bien recibida por el común de la gente y la clase trabajadora y a su vez (en poco tiempo) ser perseguida por el rimen nazi [2]? Veámoslo en palabras sencillas.

  • Frente a la industrialización de la vida en todos los órdenes, la escuela Waldorf proponía el retorno a los ritmos fundamentales, no de las maquinas, sino de la naturaleza. Que los niños descubran que su corazón, a modo de espejo, late  con el universo.
  • Frente a la masificación de los seres humanos, convertidos por el mercado en un ejército de trabajadores explotados, o transformados por la fuerza en carne de cañón para los Estados siempre beligerantes, la escuela volvía a poner el centro en el derecho a la individualidad, a la posibilidad de soñar los propios sueños y construirlos en plena ‘libertad’. Acompañar a cada niño para que despliegue su núcleo más original.
  • Frente a la jerarquización del organismo social, tendiente a separar los que mandan de aquellos que obedecen a ciegas, la escuela proponía la política del conjunto, la construcción colectiva en favor del cumplimiento de los destinos individuales y grupales. Ayudarles a creer en la fuerza del cuerpo social, hacerlos vivir la alegría de esa magia del hacer-juntos.

En el fondo, el sueño de esta escuela consistía en apostar a que los seres humanos, no perdieran su esencia y se mantuvieran tanto humanos como hermanos. Capaces no solo de pensar, en medio de una era dominada por la racionalidad y la desconfianza, sino también de sentir y de hacer en consecuencia.  Poniendo el arte y la creatividad al centro de la construcción del conocimiento. Alineados con el todo y no fragmentados. Artesanos de la construcción de la vida, en medio de un mundo hostil.

“La educación ha de llevarse a cabo de forma artística, en un ambiente libre y creativo. Ha de basarse en una amistosa colaboración entre maestros y padres porque los alumnos tienen que ser siempre el centro de toda la actividad escolar”. (Rudolf Steiner)

 

Sentirse parte del cosmos, esencialmente religados. Ser uno mismo, en medio todo, siempre desde la entera libertad. Y ser con los demás, de manera fraterna y sorora. Pensando, sintiendo…amando. Construyendo otro mundo posible en consecuencia.

Esto sucedió en 1919, en aquella Alemania desolada por la guerra. Y así, con esa vocación, la pedagogía Waldorf se expandió por el mundo entero. Hasta llegar a San Rafael, en el año 2012. Ya te habrás dado cuenta que ese sueño, a 100 años de haber germinado, sigue vigente. Aquí estamos entonces, en nuestra escuela: la `flor´ de la fábrica de cigarrillos, aquí, al sur de la Provincia de Mendoza, es un Verde Chañar.  

 

 

Por Comunidad Educativa Verde Chañar -Pedagogía Waldorf-

 


Notas al pie:

[1] Aunque lo abordaremos más adelante, si te interesa profundizar en las intuiciones fundamentales del MST, te recomendamos la confrontar con el siguiente enlace: https://lirioazulcba.wixsite.com/lirioazul/trimembracion-social

[2] El propio Adolf Hitler, en 1921, ataca a Steiner acusándolo de ser infiltración judía. Los nacionalistas extremos lo van a perseguir ferozmente. Steiner, habrá de exiliarse y en poco tiempo morirá (1925). Más adelante y ya con el Estado Nazi en su plenitud, las escuelas waldorf serán clausuradas en toda Europa, salvo en los países ‘Aliados’ .

 

 

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