Sarmiento, el maestro que fue presidente de los argentinos

 

Hoy se celebra el Día del Maestro en Argentina y es en memoria de Sarmiento que falleció el 11 de setiembre de 1888.


Henri Stein, el caricaturista del periódico El Mosquito, llamó a Sarmiento "El Hombre Orquesta". Tenía sus razones. El sanjuanino fue comerciante, mayordomo de la mina de plata La Colorada en Copiapó, escritor, periodista, miembro de las Comisión Revisora de la Constitución Nacional y de la Convención Reformadora de Santa Fe, traductor, educador, militar, legislador, estadista, gobernador de San Juan, Ministro Plenipotenciario en los Estados Unidos y presidente de los Argentinos.

Educar al soberano

Al asumir el 12 de octubre de 1868 la Primera Magistratura anunció que su programa de gobierno se “afirmará en educar al soberano y el desarrollo de las ciencias y las tecnologías”. Cumplió con su palabra.

Fundó infinidad de colegios en las provincias y el Colegio Militar de la Nación. Promulgó la ley de ciudadanía, impulsó el conocimiento de la fotografía, la mecánica, la geometría y educación cívica.

Construyó caminos e inauguró el telégrafo entre Buenos Aires y Rosario. Dio vigencia al Código Civil de Vélez Sarsfield. Ordenó la compra de la Casa de Tucumán y que se levantara el primer censo general de la Nación que contabiliza 1.736.701 habitantes.

Inauguró el ferrocarril de Rosario a Córdoba. Creó la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, el Boletín Oficial, el Registro de Estadística de la Nación, el Departamento de Agricultura y la Escuela Naval.

Mirando a Mendoza

En nuestra provincia autoriza la realización de obras hidráulicas y la construcción de los caminos que nos unirá con San Juan y otro que va a Uspallata. Inauguró el Observatorio Astronómico de Córdoba y el telégrafo que une Argentina con Chile. Fundó la Escuela de Telegrafistas, la Academia de Ciencias, la Oficina Meteorológica, la Policía Fluvial y aprobó la construcción de un puente sobre el río Desaguadero.

Fomentó a la industria vinícola

Sus últimas obras como presidente son otra de sus marcas registradas. Implantó el sistema métrico decimal y de pesas y medidas. Protegió el alambrado de cercos, reglamentó los timbres postales e impone la educación gimnástica en las escuelas. Promulgó una ley fomentando la industria vinícola y premia a los que cultiven moreras y críen gusanos de seda. Inauguró el Banco de la Nación.

La bandera celeste y blanca…

Al descubrir la estatua de Belgrano en la Plaza de Mayo, pronuncia su notable oración a la Bandera. "Que el honor sea su aliento, la gloria su aureola, la justicia su empresa...". Y "La bandera blanca y celeste -¡Dios sea loado!- no ha sido atada jamás al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra.

Adjudicó a Mendoza del premio de 10.000 pesos por el alto porcentaje de alumnos inscriptos en sus escuelas. Creó el Parque 3 de Febrero. El 12 de octubre transmite el mando presidencial a Nicolás Avellaneda.

Maestro de escuela

Su obra presidencial no tiene límites. Sin embargo por encima de todo es maestro de escuela y Maestro, fue su sello universal. Al obtener el título de doctor honoris causa de la Universidad de Michigan, dijo: "Si mis conciudadanos me honran con su voto para regir los destinos del país, seré en la presidencia de la República, como siempre maestro de escuela".

“Llenos de verdades…”

Al recorrer su vida, que es apasionante, se descubren dos Sarmientos. Uno es el que estuvo dentro de su cuerpo, duro y fuerte, como las montañas que amó tanto. Es el Sarmiento odiado o amado, que traía los puños "llenos de verdades''; el que gritó en todas las tribunas: “civilización o barbarie” y el primero que en el caos habló del orden. Es el Sarmiento que, nacido en la pobreza y criado en la lucha por la existencia, desborda de entusiasmo por levantar escuelas y educar al soberano.

El otro Sarmiento es el que crece y se agiganta con el tiempo.­ El que cada día es más actual. El mismo que Paul Groussac definió como "Un ser enorme y extraño". Uno y otro no pueden tener mejor pintura que la que él plasmó en cuatro palabras en su autobiografía: educación, trabajo, progreso y libertad.­

Libre franqueo

Terminó la presidencia, el 12 de octubre de 1874,  más pobre que al asumirla. Nicolás Avellaneda afligido por la situación económica, le preguntó: ¿en qué puedo serle útil? -"Concédeme libre franqueo para contestar mi correspondencia". Ocho días después, 20 de octubre del 74, obtiene ese beneficio.

Día del Maestro

En 1943, la Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas, celebrada en Panamá, resolvió decretar el 11 de septiembre como Día del Maestro para todo el continente americano en honor al fallecimiento de Sarmiento, pero también en reconocimiento a la importancia que implica el trabajo y disposición de todos los maestros que día a día realizan su trabajo en las escuelas.

Se destaca su lucha por la educación y la cultura de su pueblo. Mientras fue gobernador decretó la Ley de enseñanza obligatoria primaria y como Jefe de Estado logró triplicar la población escolar.

 

 

Fuente: MEDIOS 

 

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