Editorial: Feria del Libro, Show must go on

 

La Feria del Libro tal como la conocimos estos últimos cuatro años, debe continuar siendo así. Puede mejorar, puede transformar su contenido, puede cambiar los espacios físicos tal vez, pero la base debe continuar siendo así.

Las razones son varias y difíciles de enumerar porque algo quedaría afuera y no por eso tendría menos importancia. Pero decir que fueron más de 600 mil las personas que visitaron las ferias que se llevaron a cabo en los diferentes departamentos ya es un dato importante.

La federalización de la cultura como pilar fundamental ha funcionado correctamente a través de la sinergia que la provincia y los diferentes municipios han tenido. Se ha trabajado en conjunto, no importó el color partidario del departamento, la Feria llegó a cada uno de ellos e incluso en San Rafael, llegó cuatro años consecutivos.

A través de la Feria hubo más de cien libros que fueron editados por Ediciones Culturales, algo que es sumamente significativo para cualquier escritor que conoce las dificultades que se tienen a la hora de publicar un libro.

Hubo más de 1200 actividades a lo largo de los años y más de 400 expositores. Artistas de primer nivel visitaron departamentos que antes nunca habían recibido esa calidad artística, al menos por parte del estado. Y todo fue gratis para el público, que en definitiva es, lo más importante que tuvo cada Feria del Libro.

Diego Gareca y Diego Rodríguez Caligaris (Foto: Ojosdecafe)

 

Este evento debe continuar tal como la conocimos porque es una oportunidad para cada ciudadano de la provincia. No importa quién administre los departamentos, no importa quién administre la Cultura de la provincia. Esto debe ser un proyecto a largo plazo que -si bien es lógico que reciba modificaciones ante las diferentes gestiones-, la base federal no debe desaparecer.

San Rafael como departamento es uno de los ejemplos, si no el ejemplo, más claro sobre esta federalización a pesar de los colores políticos. Tanto Diego Rodriguez Caligaris, director de Cultura del municipio, como Diego Gareca, secretario de Cultura de la provincia, trabajaron juntos para un único fin: exponer a su máximo esplendor la Feria del Libro, que si bien existía aquí, no tenía el flujo de gente que pudo verse durante los pasados cuatro años.

Cabe mencionar también el acertado espacio físico en la que se desarrolló: el Centro de Congresos y Exposiciones Alfredo Bufano, que tuvo una revitalización enorme al recibir estas actividades. Algunos pensaban que este edificio estaba lejos, pero el problema no era este sino que no pasaba nada importante ahí dentro. Pues ahora sí pasan cosas, y muchas.

“Hemos fortalecido a los departamentos, nos tomamos en serio esto porque creemos en esta forma de hacer política cultural. Nunca movimos la feria de San Rafael”, comenta Gareca, quien una vez finalizada su gestión en la Secretaría, dará paso a un nuevo secretario de Cultura quien por el momento no se sabe su nombre ya que aún quedan elecciones y esto puede alterar el curso de la cuestión. Pero gane quien gane, debería seguir pensando en la federalización, en hacer llegar a cada rincón de la provincia algo de cultura.

Niños y niñas visitan la Feria: en la imagen, asombrados por una estatua viviente.

 

El trabajo en conjunto trajo resultados sumamente positivos a la hora de evaluar cómo sucedió todo lo que sucedió. Por parte del Centro de Congresos, hubo personas que trabajaron incansablemente, incluso hasta muy tarde, para que todo suceda con normalidad. La dirección de Cultura de San Rafael participó activamente y por eso no hubo inconvenientes significativos. Las técnicas para el sonido, las luces, los escenarios, todo se consiguió con esfuerzo y coordinación.

Claro que aún queda mucho por mejorar: faltan editoriales presentes, faltan libros, faltan un montón de cosas, pero pensar la Feria del Libro como un hecho fundamental para Mendoza, invita a seguir creciendo y mejorando.

Siga quien siga, la Feria del Libro debe continuar y ser mejor aún. El libro es un trampolín a la libertad, no lo ensucien.

Mendoza no es Vendimia nomás, porque así se ha vivido muchos años donde el presupuesto cultural prácticamente se gasta en una fiesta que si bien es muy importante, no es lo único que sucede. “No tenemos que retroceder en la coyuntura de pensar si un municipio es peronista o radical y en base a eso aportar cultura o no”, dice Gareca. Y tiene razón.

 

Redacción Ojosdecafé (Martín Falcone)

Fotos: Agustín Mauricio/Ojosdecafe

 

 

 

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