´Cuaderno del Desierto´: la muestra de quién desconfía del talento

 

San Rafael tiene artistas que no duermen en los laureles de la comodidad. Luis Freire es uno de ellos, quien con su particular estilo y sus amplios conocimientos, vuelve a exponer su ensayo “Cuaderno del Desierto”. Un fragmento de la investigación realizada para su tesis de la maestría de Arte Latinoamericano.

La muestra estará en el ECA SUR hasta el 4 de septiembre. La entrada es libre.

 

 

Pero más allá de la noticia, cada vez que el ECA recibe el trabajo de un artista suceden muchas cosas que no se ven pero generan mucho.

Luis Freire es estudioso por pasión, lector ferviente y reconocedor de grandes talentos mundiales que tal vez muchos pasamos por desapercibidos, expone una obra que construyó a través del tiempo. Mezcla el arte con lo popular, hay vino y choripán. Hay luces y personas que observan como si estuviese en cámara lenta. Cada detalle es un preciso detalle.

Él cuenta que la arquitectura tiene muchas facetas y la que más le intereso tenía que ver con ese vínculo al despliegue artístico. Su padre es arquitecto y reconoce también la conexión con el arte.

Consultado sobre aquellos artistas que fueron de su inspiración, responde apellidos que formaron parte de diferentes movimientos y épocas. Habla de aquellos llamados pintores de la nueva figuración, como Jorge De la Vega y Ernesto Deira. Menciona a Francis Bacon, Richard Diebenkorn y Joseph Beuys -todos ellos artistas del siglo XX-; como también pone su atención en el artista argentino Víctor Grippo, el chileno Eugenio Dittborn  y en la contemporánea Zina Katz.

No deja de citar también al fotógrafo y artista visual sanrafaelino Sergio Pantaley. “Desde luego Sergio es una inspiración, siempre me encuentro con cosas muy interesantes de él”.

Tras mencionar estos personajes, recuerda a Graciela Sacco y dice “todo el mundo tendría que estudiarla”. Luis tiene una mirada consciente sobre el rol de la mujer en el arte. “El rol de la mujer, es cada vez mayor. Es como en todas las cosas, ha ido tomando otros roles y en el siglo XX empezó a ganar espacio. Hoy hay mucho, aunque aún los espacios de poder del arte todavía tienen ese sesgo hacia el género masculino. Hay un libro interesante de Andrea Giunta, una teórica argentina, rescata el arte latinoamericano y el feminismo”.

Luis mide sus palabras con la misma precisión que crea su arte. Confía mucho más en el estudio y el trabajo que en aquello innato. La facilidad en el arte está, según él, en el tiempo que se le dedique, en estar alerta y pensar. “Hay que desconfiar un poco del talento innato. Todo se aprende”.

 

Jugamos al rol del periodista y el entrevistado durante un rato. Hay veces que lo clásico resulta inspirador también para quien lee.

Aquí la nota con Luis.

 

¿Qué es Cuaderno del Desierto para vos?

- Cuaderno del desierto es el nombre de un ensayo que adquiere por momentos formato de obra visual, y por otros, de obra escrita. En realidad es un proyecto de obra. Es un libro, algo que está adquiriendo forma de libro, pero en esta oportunidad muestro algunas imágenes. Las propongo como imágenes-argumento, e invito a pensarlas como tal, es decir, como argumentos visuales.

¿Qué es lo que va a encontrar el público en la muestra?

- Una serie de imágenes que abordan la memoria de un paisaje olvidado, de un territorio al margen, de un lugar ancestral. En términos más técnicos, van a encontrarse con fotografías, imágenes intervenidas, objetos, transferencias. Pero no me gusta hablar en esta ocasión de cuestiones técnicas. Cada pequeña pieza de esta obra tiene su particularidad y se encuentra atada a las otras, no solo por lo temático, si no por construirse como elementos que participan de un clima, de una atmósfera, de un contexto, tal vez.

 

 

 

¿Cómo ha sido el proceso de la muestra?

- El proceso siempre implica una serie de momentos muy enriquecidos, porque es donde aparecen los conflictos de la obra: incorporaciones, ramificaciones, errores, enmiendas, digresiones, y así.... Es un proceso muy lindo, como te dije, conflictuado y agotador, pero muy intenso. Luego, hay cuestiones más coyunturales, concretas, en relación al espacio donde se expone, y ahí ningún problema. En el ECA me siento como en casa.

¿En qué momento de tu vida en relación al arte te encontrás?

- Uy, ¡es una pregunta difícil de contestar! He recuperado las ganas de hacer muchas cosas a la vez. Es lo único que puedo decir. Espero que de estas ebulliciones salga algo....no sé, algo que al menos ayude a alguien a ser mejor persona. Eso estaría muy bien.

¿Cómo ves a San Rafael como ciudad en relación a la cultura, al arte en general?

- En los últimos tiempos he andado algo perdido, o tal vez, muy guardado, y si bien lo necesitaba, la contrapartida es que uno le pierde la temperatura a lo que ocurre socialmente. Por eso, esta pregunta hace que tenga que pensar mucho en la respuesta. Esbozaré dos o tres ideas. En primer lugar, pienso que debemos proponernos una tarea que eleve, amplíe las márgenes o ponga en otro lugar el debate de lo social. Creo que la gestión pública en cultura debería en algún sentido ocupar ese espacio: elevar el piso del debate. Y eso significa entrar en conflicto, en una revisión permanente de contenidos y métodos. Por otro lado, creo que debemos pensar qué podemos hacer, desde los ámbitos vinculados a la cultura, para aportar en un contexto dramático, de precarización de la vida y de lo cotidiano. Son preguntas difíciles de resolver para los gobiernos, pero fáciles para los pueblos y comunidades. Sencillamente porque hay una sabiduría contenida en lo popular que hace posible respuestas llenas de gracia y humanidad. Es simple: el pueblo inventa. En ese sentido hay que volver a pensar el rol de las gestiones en cultura; o estimulan el debate y se reinventan, o están condenadas. Esto que digo lo saben los funcionarios, pero como decía recién, es difícil para las gestiones de gobierno, porque habitualmente se generan sus propios microclimas y terminan optando por ideas impuestas por el mercado: la efectividad, lo masivo, la reproducción de lo existente, es decir, los lugares donde no hay riesgo. Las gestiones en cultura deben pensarse como una aventura, tal vez a partir de las minorías y no de la masividad. Creo que la valoración de las minorías hace que los pueblos dinamicen sus ideas y comportamientos. Ahí hay mucho para hacer en San Rafael.

¿Cuánto tiempo estará la exposición?

- La muestra "Cuaderno del desierto" va a estar expuesta en el ECA hasta el 4 de septiembre. Yo trataré de estar un buen tiempo allí, para charlar de estas y de otras cosas con quien vaya. Hago la invitación. El ECA es un lugar muy cálido.

 

Por Martín Falcone / Ojosdecafe

 

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