¿Y si la enfermedad fuera la solución?

 

En Ojos de Café nos gusta tener todas las miradas posibles que sumen al progreso humano. Cualquiera sea su partida, si una idea suma a la cotidianeidad del humano, nos parece oportuno ofrecerla. Victoria García, licenciada en psicología, nos envió un escrito sobre la biodescodificación para que usted pueda leer y sacar sus propias conclusiones.

 

¿Y si la enfermedad fuera la solución?, y no un enemigo despiadado como creíamos.

Muchas enfermedades y síntomas son el resultado directo de un cúmulo de emociones y conflictos reprimidos durante mucho tiempo, incluso, a veces durante toda una vida.

Hemos aprendido a vivir en alerta de forma permanente, a darle mayor importancia a las publicidades de estereotipos de belleza que constantemente nos desvalorizan, noticias trágicas que nos condicionan negativamente, el desgaste que demanda la familia, los impuestos que nos atemorizan, el dinero que no alcanza, etc. En este bombardeo diario dejamos pasar imperceptiblemente nuestros estados internos, lo cual nos impide tomar verdadera consciencia de lo que acontece en nuestro cuerpo e incluso en nuestra vida.

Debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo a descifrar sus mensajes, en él se encuentra la solución a todos nuestros conflictos inconscientes, a los dolores que nos atormentan, a los pensamientos que nos preocupan y a los procesos de curación internos que no estamos atendiendo.

Por ello, ha surgido hace un tiempo la metodología de la Descodificación Biológica, como enfoque terapéutico y de salud, basado en el significado o sentido biológico de los síntomas y enfermedades. Es un camino hacia la comprensión de la enfermedad y de los mecanismos de asociación que permiten tomar consciencia y de esa manera sanar el cuerpo, restableciendo un equilibrio bio-psico-social-espiritual. Esta forma de acompañamiento permite conocer el mecanismo de codificación de enfermedades, ya sean físicas, funcionales, orgánicas, psicológicas o de comportamiento.

Es complementario y de ninguna forma excluyente, de cualquier tratamiento médico o psicoterapéutico. Se trabaja de manera integrativa.

¿Cómo funciona la enfermedad?

Cuando sufrimos una situación o evento dramático, un gran shock inesperado, que vivimos en soledad ya que nadie comprende lo que verdaderamente sentimos y no encontramos solución aparente física, psíquica o emocional, se genera un conflicto  que no se resuelve. Nuestro inconsciente lo va a guardar como un programa biológico de supervivencia, como una creencia destinada a repetirse en el tiempo, a través de otros eventos que tendrán en común resentires parecidos al que se vivió primero.

El contenido de ese conflicto es una experiencia subjetiva, es decir, depende de cómo lo vive e interpreta cada persona. La muerte de un hijo, por ejemplo, se puede vivir de diferentes maneras: como “perdida” o “desvalorización”. Un despido laboral imprevisible se puede vivir como una “injusticia”, o como “perdida de territorio”, como “una falta de bocado esencial” o como un “haberse equivocado de camino”. Una traición se puede vivir como una “agresión”, como “frustración, como una “porquería indigesta”, etc.

Por lo tanto, en base al contenido de ese conflicto es que se impulsa una o más respuestas adaptativas inmediatas, y se activara el órgano con su función más adecuada biológicamente, para hacer frente y solucionar aquel conflicto especifico que se vivió en algún momento y quedo inscripto en nuestro inconsciente.

La enfermedad es una vía real para ir hacia nuestro inconsciente y poder entender cuál es la necesidad biológica que no hemos satisfecho. Cuando no hay solución exterior hay una solución interior, es lo que llamamos enfermedad. La enfermedad no es algo malo que haya que atacar, sino que es una solución de adaptación; y evolucionamos gracias a esta adaptación. El terapeuta en Descodificación Biológica Original de las Enfermedades, practica el arte de descifrar, de escuchar de forma orgánica, de encontrar el momento de entrada en la enfermedad o momento de "bioschok", para posteriormente aplicar protocolos en función de cada manifestación sintomática para llegar a la mejor solución posible.

Traer a la consciencia todo esto, hace que nos volvamos libres para no repetir dichos patrones inconscientes y poder des-programarnos. Tomar consciencia implica un cambio, muchas a veces, de 180 grados en nuestra vida.

Para lograr esto, es necesario aligerar nuestra carga emocional y dar paso a una nueva actitud que nos ayude a generar sentimientos más saludables para nosotros mismos.

 

Por Victoria García.

Lic. En Psicología y Especialista en Descodificación biológica de síntomas y enfermedades.

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