Palabras de los Concejales de la UCR sobre el 24 M

 

En Ojos de Café consideramos importante para la sociedad el intercambio de ideas, la posibilidad de difundirlas, y la exposición de todas las voces. Generar entrevistas con los protagonistas muchas veces es una forma de conocer las opiniones sobre el presente, el pasado y también el futuro. Presentaremos a lo largo del tiempo a los diferentes actores sociales dar un mensaje a la comunidad.

En este caso, sumado a la importancia de la fecha, 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, escribrimos las palabras que presentaron los Concejales de la UCR a traves de Gisella Caballero.

 

- La defensa de los Derechos Humanos, tan cara a los valores de la sociedad argentina, tiene el presente año un aniversario particularmente representativo, los cuarenta años del último golpe militar que asoló nuestro país.

En tal sentido, consideramos oportuno y necesario un involucramiento conceptual y comprometido del Estado Municipal en la organización, difusión y participación de las actividades a desarrollarse en la semana del próximo 24 de marzo en nuestro departamento, la provincia y en el ámbito nacional.

Tres meses antes del Golpe Militar de marzo de 1976, y en un marco de creciente violencia política con participación activa del Estado Nacional, se conformó la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, espacio que contribuyó durante el violento gobierno dictatorial en la defensa de ciudadanos que eran objeto de la represión ilegal y privaciones ilegítimas de la libertad, y el acompañamiento a familiares de las víctimas de la violencia de Estado.

De ese espacio, que junto con Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo se convirtió en un faro de la defensa irrestricta de los derechos humanos, formaron parte personalidades de la política, la cultura y diversos credos, como  el obispo Jaime de Nevares, Alicia Moreau de Justo, el obispo Carlos T. Gattinoni de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, Alfredo Bravo, Susana Pérez Gallart, el rabino Marshall Meyer, Oscar Alende, Adolfo Pérez Esquivel, Graciela Fernández Meijide y  el posteriormente presidente Raúl Alfonsín.

Una vez recuperada la democracia, tras la catastrófica derrota militar en la Guerra de Malvinas, y en el marco de una intensa crisis económica que deslegitimó el poder de acto, el presidente electo Raúl Alfonsín, instauró como política cardinal de su gestión la consigna de Memoria, Verdad y Justicia, en consonancia con todas las fuerzas políticas democráticas y la voluntad de la inmensa mayoría del pueblo argentino.

 

En ese contexto, se conformó la Conadep, Comisión que relevó con minuciosidad los trágicos hechos acaecidos durante la dictadura, trabajo que culminó con la publicación del libro Nunca Más, y que fue un puntal básico del proceso judicial que desembocó en las sentencias condenatorias a los protagonistas militares de la dictadura, juzgados por los tribunales ordinarios en un marco de estricto respeto del Estado de derecho. Ese proceso judicial es, al día de hoy, resaltado en diversas latitudes del mundo como un ejemplo desde el punto de vista político, jurídico y social.

Posteriormente, en el año 1987, se conformó el Banco Nacional de Datos Genéticos, por iniciativa de organismos de Derechos Humanos y con la decisión política del gobierno nacional. Esa institución tiene como finalidad la búsqueda e identificación de niños apropiados durante la dictadura militar, hijos de víctimas de la represión ilegal.

Esta institución, ha permitido al día de hoy el reencuentro de 119 personas con sus familias y la resolución de decenas de casos a partir de la comprobación genética de la apropiación ilegal de niños.

En el año 2002, fruto de la militancia activa e incesante de los organismos de Derechos Humanos, se sancionó la Ley Nacional N° 25.633 que instituyó el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

Esta decisión de profundizar el concepto de “Memoria, Verdad y Justicia”, fue asumida con intensidad por el gobierno de Néstor Kirchner, quien propició la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en un marco completamente distinto al de la época en que fueron aprobadas por el Congreso de La Nación. Teníamos ya, los argentinos, una democracia consolidada y madura que venía de resolver una profunda crisis institucional, dentro del marco legal, sin que se avizorara amenaza alguna a la democracia argentina.

Estaban dadas las condiciones para afrontar una revisión estricta y profunda de los años de la oscura dictadura militar. Es en ese contexto que se reabrieron los juicios a los acusados de cometer delitos de lesa humanidad.

San Rafael no ha estado ajeno a este proceso. Muchos de nuestros vecinos fueron víctimas del terrorismo de Estado, decenas sufrieron el desarraigo, la persecución y el desmembramiento de familias por razones de carácter político-ideológico, y los hechos sucedidos en los años de dictadura, están siendo expuestos a la comunidad a través de los procesos judiciales que al día de la fecha ya han arrojado sentencias condenatorias en nuestro departamento.

Los sanrafaelinos recordamos esta fecha con el dolor de lo sucedido y con la profunda convicción de fortalecer las instituciones democráticas de nuestra República como garantía fundamental para evitar la repetición de situaciones de esta naturaleza.

Gisella Caballero, UCR San Rafael, Mendoza.

Foto: Archivo internet

 

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