Balance laboral: algunos beneficios de revisar el año que culmina

 

Siempre que cerramos un año es conveniente realizar a conciencia un balance, esos que nos permiten echar un vistazo a todo un año laboral, ¿por qué?, porque como en otras oportunidades destacamos, es necesario “revisar” nuestra hoja de ruta,  nuestros objetivos y sus resultados, qué no alcanzamos y ¿por qué?, qué debemos reformular para el año próximo, etc. Todo es para seguir creciendo y,  porque todo lo que te menciono precedentemente es importante, es que te propongo los siguientes puntos para que consideres en tu propio balance laboral.

Primero es necesario valorar, es decir,  analizar nuestro año laboral asignando un valor cualitativo (y si es necesario también cuantitativo), es decir, vamos a comenzar nuestro Balance estableciendo  si fue bueno o malo el año laboral que culmina,  justificando-a su vez-,  qué tan positivo fue y qué tan negativo, cuánto participé de ese resultado positivo y cuánto de ese resultado negativo, porque demás está decir que para ambos casos  tenemos un alto porcentaje de responsabilidad, ya que somos nosotros mismos los artífices- en gran medida- de nuestros logros y fracasos.

Lo segundo, es corroborar si todos nuestros objetivos se cumplieron y en qué medida, ya que siempre que planificamos nuestra carrera profesional o nuestro año laboral siempre nos ponemos  diferentes metas a alcanzar: cambiar de trabajo, conseguir más trabajo, alcanzar un mejor puesto de trabajo, iniciar mi  propio emprendimiento, etc., lo importante es saber qué objetivos debemos medir y,  en qué parte del camino hacia la consecución de los mismos nos encontramos;  lo importante es ser lo más objetivo posible, ya que eso nos permitirá saber porqué no alcanzamos tal o cual meta y cuánto nos queda para concluir dicho cometido. Esto nos permitirá reformular o fijarnos un nuevo horizonte por el cual seguir trabajando.

Y, tercero y no menos importante,  es valorar cuánto crecimos de manera personal gracias a nuestro desempeño laboral, es decir, qué capacidades pude desarrollar, qué contactos gané, qué vínculos fortalecí, en cuantos proyectos participé, etc. Todo eso tiene peso ya que,  es una decisión personal nuestro crecimiento, aún en la contrariedad; por tanto no dejes de realizar este “chequeo laboral” para –como hacemos con la visita al médico- saber cómo nos encontramos laboral y emocionalmente y cómo queremos estar, esto nos permitirá cerrar  el 2017 de manera productiva y prepararnos para los desafíos que el año próximo nos presentará.

Te dejo un modelo de balance laboral que puede servirte. Descargar Aquí

Leticia Poletti

33 años |Licenciada en Administración de Empresas| Profesora de Grado Universitario| Perfeccionamiento de Posgrado en Administración de Recursos Humanos| Docente y Capacitadora| Escribir esta columna es un desafío porque implica reflexionar acerca de la actualidad y tendencias de los Recursos Humanos y el Mercado Laboral desde una perspectiva sencilla e integradora y compartir herramientas útiles en este contexto de cambio permanente.

 

 

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